La muerte de algunas personas conocidas frente a la muerte de mujeres anónimas

En lo que llevamos de semana los diferentes medios de comunicación no han dejado de recordar que es una semana trágica para la cultura y el deporte en el estado español. La muerte de una actriz famosa, un columnista lúcido según muchos (y misógino hasta la médula según muchas) y la del joven deportista del Sevilla han llenado páginas de periódicos y muchos minutos de radios y televisiones.
La muerte, como única situación irreparable (y desde mi punto de vista parte íntima, final e inseparable de la propia vida), es algo siempre doloroso para quienes se quedan. El duelo que acompaña esta despedida pocas veces es consolable desde los aspectos lógicos de la mente.
Pero me da mucha rabia ver cómo incluso este aspecto tan íntimo y personal de cada ser humano se trata de diferente manera según quien sea la persona desaparecida.
La muerte de estas tres personas conocidas han sido tratadas por los medios de comunicación con profusión, detalle, delicadeza y mucho respeto, lo cual siempre es de admirar.
Pero ¿en qué medio de comunicación ha aparecido que en la Comunidad Valenciana y a fecha del pasado 27 de agosto habían muerto ya nueve mujeres como consecuencia del terrorismo machista y que ese número ya era superior en una a las que murieron por esta misma causa durante todo el año pasado?
Si, nueve mujeres muertas en lo que llevamos de año en la Comunidad valenciana y el tratamiento que han tenido en los medios de comunicación no ha tenido nada que ver con el que han recibido estas personas conocidas.
Es cierto que a las víctimas de los accidentes de tráfico les ocurre lo mismo, pero el mismo nombre lo indica, estás últimas son víctimas de ACCIDENTES.
El terrorismo machista no es ningún accidente. Es algo premeditado, organizado y sobre todo consecuencia de creencias androcéntricas, machistas y que subordinan a la mujer a planos inferiores al hombre. Es el mismo hecho de “cosificar” a la mujer el que en sí mismo ya lleva implícito el propio delito de ningunear y hacer invisible a la mujer para luego insultarla, golpearla y por último llevarla hasta la muerte.
Y, de la misma manera que todas y todos hemos sentido la muerte de un jugador de fútbol joven, en plenitud de condiciones y con la vida por delante, tendríamos que pararnos a pensar en qué situación viven o han vivido las mujeres que aparecen en la sección de sucesos de los periódicos y que han sido muertas por quienes decían amarlas.
Pero no sólo es eso. No, también y si fuéramos realmente personas comprometidas con nuestros semejantes, deberíamos hacer una reflexión sobre el alto número de denuncias que por este tipo de terrorismo llegan a los juzgados y pensar ¿qué tipo de vida dominada por el miedo y la sumisión estarán viviendo estas mujeres?, ¿Es eso realmente una vida?.
No sé, pero me enfada mucho ver cómo encima de que alguien les ha arrebatado la vida como consecuencia de creencias ancestrales, caducas, sectarias y muchos calificativo más, después de muertas, siguen siendo víctimas de un sistema que no las reconoce como lo que realmente son: HEROINAS DE SUS PROPIAS VIDAS.
Mi más sentido pésame a las familias de todas estas mujeres anónimas que han perdido su propia vida, sencillamente por haber nacido mujer y por haberse enamorado en algún momento de la persona equivocada.
A pesar de la rabia y el dolor, ben cordialment
Teresa

2 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Ane
    Sep 03, 2007 @ 06:53:13

    Hola Teresa,
    No podría estar mas de acuerdo contigo, la diferencia con la que los max media tratan la muerte dependiendo de quien sea es impresionante, la realidad de las mujeres asesinadas no se trata mas que como un acto sensacionalista y jamás se le da el tono de realidad que la sociedad necesita para acabar con el terrorismo machista.
    Un besazo

    Responder

  2. vinka
    Sep 05, 2007 @ 02:54:20

    Querida Tere: Me adhiero a la pena por esas vidas truncadas. No hay palabras para aminorar la sensación de injusticia, de abuso y de impotencia que provocan los crímenes en si, sino además el tratamiento desigual que sufren ante la justicia, quienes vanamente trataron de protegerse y no lo consiguieron,y finalmente los medios de comunicación, generalmente en manos masculinas y que bajan el nivel de densidad que provocan estos casos. Mi querida, en Chile, a agosto, llevamos 40 vidas perdidas. Tere, gracias por no bajar las manos y seguir luchando. Cada vez te quiero y admiro mas por tu fuerza.
    Un abrazo desde Chile, Vinka

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Tribuna Feminista

Tribuna Feminista

Alicia Murillo Ruiz

Alicia Murillo Ruiz

F&S

Femenina y singular: el blog de Mar

A %d blogueros les gusta esto: