¿A la Filantropía?

         Hace unos días el cantante anunció que él y su marido van a volver a ser padres. Y lógicamente lo volverán a ser mediante vientres de alquiles como ya lo fue el cantante con sus hijos mellizos y ya, como pareja, con su hija. O sea que por cuarta vez acuden a la explotación reproductiva de entre una y tres mujeres para ver cumplidos sus deseos de paternidad y acabar comprando a sus criaturas.

Además y en el colmo del cinismo lo anunció en la gala de la cena anual de la organización Human Rights Campaign que le entregaba un premio por dar visibilidad y por su defensa del colectivo LGTBI, además de por su filantropía. Habría que preguntar a la o las mujeres que gestaron sus hijos si piensan lo mismo de su filantropía para con ella o ellas.

Basar la satisfacción de nuestros deseos en la explotación reproductiva de mujeres empobrecidas es, desde mi  punto de vista, inhumano y justamente lo contrario del término filantropía que podría ser perfectamente definido como egoísmo. Egoísmo por explotar a mujeres para que gesten para otros con los riesgos que ello lleva para la vida de esas mujeres y las secuelas que les puede generar tanto físicas como psicológicas. Egoísmo por dejar sin genealogía materna a sus hijos a quienes privan de su derecho básico de conocer su ascendencia y por ser el resultado de una transacción económica en el mejor de los casos. O, lo que es lo mismo, ser tratados como mercancía, como productos resultantes de una operación comercial.

Ante el deseo de ser padre existe un recurso llamado adopción y que  puede ayudar e incluso salvar la vida de muchos niños y niñas. Pero como dice el poema de Quevedo “Poderoso caballero es Don Dinero” y hay personajes como estos que utilizan su dinero para, incluso, comprar vidas humanas.

Como ya he dicho en otras ocasiones, tanto los vientres de alquiler como la trata de mujeres con fines de explotación sexual son prácticas que considero delictivas y en las que se hace del todo evidente la gran connivencia entre el patriarcado y el capitalismo. Y se hace evidente porque en ambos casos el fin último, la satisfacción del deseo de paternidad o de satisfacción sexual, se ceba sobre el cuerpo de las mujeres empobrecidas que son utilizadas como materia prima de ambos lucrativos negocios que generan beneficios cuantiosos a los proxenetas y a las agencias de vientres de alquiler. En ambos casos prevalece el deseo de la gente poderosa frente a los derechos de las mujeres empobrecidas por el propio sistema capitalista que permite su explotación sexual y reproductiva.

Pero estos dos personajes conocidos mundialmente no son los únicos que han recurrido a esta forma de explotación de mujeres. Tenemos personajes y personajillos sin salir de casa. Miguel Bosé y su expareja, el arquitecto Nacho Palau, compraron también cuatro hijos. El actor Javier Cámara, hizo lo mismo con dos mellizos. El cantante Miguel Poveda con su hijo. El presentador Jaime Cantizano con su hijo. El también presentador Kiko Hernández con sus dos mellizas. Carmen Cervera también con sus mellizas o Tamara Gorro con su hija. Como vemos todos ellos y ellas gente pudiente que se puede permitir la compra de sus criaturas. Más

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23 de septiembre Día Internacional contra la Trata de Personas y la Explotación sexual

         Este día fue instaurado por la Conferencia Mundial de la Coalición Contra el Tráfico de Personas en coordinación con la Conferencia de Mujeres que tuvo lugar en Dhaka, Bangladés, en enero de 1999. Fue un 23 de septiembre, en el año 1913, cuando se promulgó la primera norma legal en el mundo contra la prostitución infaltil: el país pionero fue Argentina con la denominada “Ley Palacios”.

Si el pasado viernes, 20 de septiembre se convocaron concentraciones masivas por la noche para encender el Estado con luz violeta, ante la necesaria emergencia feminista por los continuos asesinatos de mujeres, no podemos perder de vista que el lunes 23 conmemoraremos otra fecha importante para los derechos de las mujeres y de las criaturas.

No debemos olvidar que detrás de todas crisis humanitaria existe un gran negocio de trata de personas con diversos fines: Explotación laboral, sexual, trabajos forzados, tráfico de órganos etc. La trata de personas se ha convertido en la esclavitud del siglo XXI y en un gravísimo atentado a los derechos humanos de todas las personas que han sido compradas y vendidas en todo el mundo.

Quizás el fin más conocido de este lucrativo negocio sea la trata de mujeres y criaturas con fines de explotación sexual. Y este negocio lo relata muy bien la película “El Proxeneta” de Mabel Lozano. En dicho film se hace un recorrido sobre la evolución de la prostitución y, a su vez, un recorrido  por la vida emocional e incluso física de las víctimas de esta trata de mujeres que son convertidas en prostitutas con el único objetivo de esclavizarlas para que la máquina de ganar dinero no solo no se pare, sino que aumente continuamente.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calcula que existen, aproximadamente 21 millones de personas en el mundo víctimas de trabajos forzosos que, por supuesto, incluye a las víctimas de trata para la explotación sexual. Según dicho informe, todos los países están afectados por la trata ya sea como país de origen, tránsito o destino de las víctimas.

Lo más duro de las cifras es que el 30% de las víctimas son niños y el 70% son mujeres y niñas. Esta forma de esclavitud moderna se ceba mayoritariamente en las mujeres y en las niñas puesto que representan el 99% del lucrativo negocio de la prostitución, pero además son el 58% en otros sectores de trabajos forzados como el trabajo doméstico, por ejemplo. Solo en la prostitución se calcula que hay esclavizadas más de 4,8 millones de mujeres en el mundo, víctimas del doble estigma: ser compradas es sus países de origen, habitualmente pobres, y ser vendidas para ejercer la prostitución. Más

No podemos desviarnos

                   Tenemos una batalla, bueno varias batallas reales pendientes de resolución como lo son legislar para abolir la prostitución y los vientres de alquiler y se está desviando de tal manera la atención que estos dos temas, principalmente el de la abolición de la prostitución que ha sido desplazado del centro del debate político, un espacio en el que nos costó mucho colocarlo. Y hemos de recordar que son millones las mujeres que son tratadas con fines de explotación sexual. Son millones las esclavas sexuales que cada día son explotadas en aras a un capitalismo feroz. Y el tema se ha derivado hacia otro espacio.

Quiero pensar que la riqueza del feminismo es esa precisamente, la riqueza de cuestionarlo todo y ponerlo todo un poco patas arriba con el claro objetivo de la deconstrucción colectiva para abrir paso a reflexiones diversas. Desconozco los motivos que han motivado ese desvío y, por tanto, la necesidad de seguir trabajando individual y colectivamente para abolir la prostitución y dar salidas dignas a las mujeres prostituidas.

Como dice Rosa Cobo, “la prostitución está en el corazón del capitalismo” y urge que se actúe contra ese capitalismo que secuestra, compra y vende mujeres con el único fin de continuar teniendo beneficios sin importarle dejar a esas mujeres sin identidad propia, y, por tanto sin vida propia más allá de dar beneficios a los proxenetas. Mujeres cada vez más jóvenes para servir a un mercado, el de la satisfacción del deseo mayoritariamente masculino, que las utilizan como se puede utilizar cualquier objeto de usar y tirar. Que las explota hasta la extenuación sin importar para nada los métodos que tengan que utilizar para continuar explotándolas.

Desviar el debate, sacarlo del centro de la agenda política del feminismo es, al menos desde mi punto de vista, hacerle un flanco favor al capitalismo patriarcal que es quien, de una forma u otra nos machaca a todas por ser mujeres, quien nos asesina, nos maltrata, cuestiona nuestras voces permanentemente, nos trata como ciudadanas de segunda clase, nos obliga a trabajar mucho más y en peores condiciones pagándonos menos, nos cosifica permanentemente y así un largo etc.

Dejar de hablar de la necesidad de abolir la prostitución o de los vientres de alquiler es, también dejar de luchar y dejar solas a tantas y tantas mujeres que sufren cada día y cada noche en sus carnes el peso del patriarcado más rancio y más capitalista. Dejarlas solas y sin voz que, quizás sea lo peor de todo. Silenciadas, sin recursos y a merced de sus explotadores. Y creo, que el feminismo ha de ser beligerante en la defensa de los derechos de todas las mujeres y niñas. Y las mujeres prostituidas forman parte de ese “todas las mujeres y niñas”. Más

El poder sigue siendo masculino

         Leo hoy en “eldiario.es” que algo más de la mitad de los municipios españoles nunca ha tenido una alcaldesa al frente del Consistorio. Y sigue llamando la atención esta desigualdad con respecto al poder político. Pero si “rascamos” un poco veremos que esta desigualdad es consecuencia de las propias condiciones de vida de las mujeres.

Pese a las leyes de igualdad y los esfuerzos realizados en los últimos veinte años queda mucho trabajo por realizar para que la igualdad real se asiente en el seno del poder políticos que, como el económico y financiero, siguen siendo masculinos.

La falta de medidas de conciliación de la vida personal, laboral y familiar tiene mucho que ver con este tema, puesto que, los hombres en general no se ocupan de la organización y tareas domésticas ni del cuidado de las personas mayores, menores o dependientes de las que sí se han de encargar las mujeres. Esto unido a la falta de incentivos que pueden ofrecer los partidos para militar en sus filas y la dureza con la que se nos suele tratar a las mujeres en el ámbito político, resulta claramente desmotivador.

La toma de decisiones en ámbitos informales es otro factor que nos desmotiva, puesto que ellos siempre tienen tiempo y nosotras, en general, andamos siempre con “hambre” de tiempo. Y esa falta de tiempo nos condiciona mucho más que a ellos. Y nos puede llegar a enfermar por estrés y ansiedad.

Además existe una falta de referentes de mujeres políticas para que las niñas y mujeres jóvenes tomen nota de sus acciones y de sus formas de hacer política, y las pocas que existen siempre han sido las segundas en el escalón  político del poder. Bueno que tenemos algunas que siendo primer escalón mejor olvidarlas, puesto que su complicidad con el patriarcado ha ido mucho más allá de lo deseable.

Además nuestros compañeros de organizaciones políticas, sindicales, etc. En demasiadas ocasiones no acaban de creer en la igualdad plena de derechos y obligaciones entre mujeres y hombres y acaban actuando con condescendencia con nosotras más que con activismo para conseguir, de verdad, esa igualdad de derechos.

La democracia está construida sobre bases patriarcales en sus tres poderes porque ninguno ha llegado a impregnarse de la necesidad imperiosa de llegar a una verdadera igualdad que podría salvar tantas vidas de mujeres y criaturas. No se trata sólo de presencia de mujeres, que también, sino también de que exista esa verdadera transformación social que predicamos desde el feminismo. Se trata de colocar el cuidado de las personas en el centro de la vida y trabajar para que las vidas sean vivibles. Pero para que eso ocurra hemos de transformarnos mucho primero a nivel personal y después colectivamente.

Y tanto el patriarcado como el capitalismo nos lo van a poner muy difícil, puesto que el actual sistema les beneficia de sobremanera pese a que sus consecuencias las pagamos mayoritariamente las mujeres  y las criaturas incluso con nuestras vidas y el planeta al que se está esquilmando.

Necesitamos un cambio de paradigma y dar un vuelco no solo a la forma de hacer política, también a la forma de enfrentarnos a esas organizaciones en las que todavía el machismo, en las formas y en el fondo, sigue haciéndose presente de tantas maneras. Necesitamos que el feminismo impregne esas organizaciones y los gobiernos que vayan surgiendo. Que la igualdad real impregne las listas electorales y los nombramientos que emanan de cualquier proceso electoral. Necesitamos menos Arrimadas o Monasterio y más Calvo o Montero que por cierto, todas ellas son segundas de sus organizaciones y sirven como ejemplo.

Como he dicho muchas veces, el patriarcado nos quiere obedientes y sumisas con el poder que ellos siguen ostentando y por tanto, va a seguir poniendo obstáculos para nuestro avance. Pero como también he dicho en alguna ocasión, el feminismo ha llegado para quedarse y poco a poco seguimos avanzando en todos los ámbitos. Somos la mitad de la población y, aunque nosotras no lo veamos, estoy segura que en un  momento dado llegaremos a tener la mitad del poder en todos los ámbitos y eso significará que la transformación social habrá sido un éxito.

Ben cordialment,

Teresa

 

OTRAS, de nuevo

         Sin comerlo ni beberlo, me encuentro en redes sociales esta misma mañana, con que el pseudo sindicato OTRAS conjuntamente con APROSEX (Asociación de profesionales del sexo) organizaron la I Jornada sobre “Trabajo sexual, derechos laborales y sindicación” que se llevó a cabo el pasado 8 de junio. Me llama poderosamente la atención que colaboraron en este evento el Ayuntamiento de Barcelona i CATS (Comité de ayuda a las trabajadoras sexuales), entre otras entidades y/o empresas. Proponían y, supongo que llevaron a cabo, mesas de debate sobre política, temas jurídicos y sobre las propias trabajadoras sexuales.

Me llama la atención que colaborara el Ayuntamiento de Barcelona, quien precisamente no está aplicando su propia ordenanza con el rigor hacia los clientes que sería esperable.

Llamar trabajadoras sexuales a quienes mayoritariamente son captadas por redes de tráfico de personas con fines de explotación sexual y convertirlas en esclavas sexuales, me parece un eufemismo sin sentido.

Que se utilice dinero público para dar visibilidad a estas organizaciones que promueven la prostitución, me parece inmoral, puesto que sus propuestas sirven para blanquear el consumo de cuerpos de mujeres, sea cual sea su situación, para satisfacer los deseos masculinos mayoritariamente.

Quienes consumen sexo de pago o quienes alientan esta actividad además de obtener pingües beneficios, son responsables del sufrimiento de muchísimas mujeres. El pasado 23 de noviembre el Gobierno conoció un informe de la ONU en el que se colocaba al Estado Español como uno de los mayores consumidores de prostitución de Europa y del  mundo. Alrededor del 80% de la trata de personas, lo es para su explotación sexual dejando a las mujeres y niñas tratadas en una situación de máxima vulnerabilidad económica y social, puesto que los beneficios se los quedan los tratantes y proxenetas.

Y, después de unos tres años aproximadamente de explotación, las “liberan” porque ya no son productivas. Y es en ese momento o en el que ellas puedan escapar de sus captores o sean liberadas por los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, cuando han de intervenir las administraciones para ayudarlas a superar el estigma social y que puedan reintegrarse socialmente con garantía. Más

Hoy “las feas” vamos a ir a votar

         Esta semana el candidato de la ultraderecha española al Parlamento Europeo nos llamó feas a las feministas. Y hoy, jornada electoral, las que somos feministas y las que no, vamos a impedir que este ser ocupe un sillón en la euro cámara.

Gracias a las feministas el sufragio universal es posible, por ejemplo. O ha sido posible aprobar leyes como la de medidas de protección contra la violencia de género y la de igualdad. O se frenó la tentación de Ruiz Gallardón de una involución sobre el derecho al aborto que, hemos de recordar que le costó su dimisión como ministro.

Gracias, en parte, a las feministas, este ser puede permitirse decir este tipo de cosas que, pretendiendo ofender, no hacen más que sacarnos una sonrisa, al comprobar su naturaleza misógina y profundamente machista.

Y es que a la derecha más rancia y a la ultraderecha no les gustamos las feministas y no les gustamos porque hablamos claro y denunciamos sus privilegios por ser hombres y nos demonizan.

Las feministas reclamamos el final de los privilegios y que exista equidad e igualdad entre todas las personas. Y eso les duele.

Y por eso nos “permiten” cortarnos el pelo o pintarnos las uñas pero no el control sobre nuestro propio cuerpo o sobre nuestro derecho a decidir si queremos o no ser madres. Sencillamente nos consideran ciudadanas de segunda. Y, al tiempo, ellos se consideran cómo los únicos capacitados para tomar decisiones, incluso sobre nuestras propias vidas.

Están en contra de la ley orgánica de medidas de protección contra la violencia de género, porque quieren seguir legitimando esa violencia que los hombres, mayoritariamente, ejercen contra las mujeres, solo por ser mujeres. Quieren desmantelar la red de servicios públicos que se ha puesto en marcha de forma incipiente y con la inestimable ayuda de algunas ONG’s para auxiliar a las víctimas y a sus criaturas de actitudes machistas y violentas que ellos siguen legitimando.

Están, también, en contra de la ley orgánica de igualdad efectiva entre mujeres y  hombres porque consagra la igualdad en todos los ámbitos sociales y políticos y eso no les parece bien porque insisto, nos consideran a las mujeres, ciudadanas de segunda clase. Más

Mujeres referentes

         Ayer por la tarde me enteré de la pérdida de Montserrat Minobis i Puntonet, toda una referente en el mundo del periodismo y del feminismo en Catalunya. Una mujer profundamente trabajadora y luchadora infatigable, que precisamente perdió la vida luchando por su salud al no superar una operación por una dolencia cardíaca.

Recientemente he estado trabajando en buscar mujeres referentes de varios ámbitos para construir un curso que impartiré a distancia desde el centro de formación y recursos del personal docente de Xàtiva. Este centro, que es pionero en la formación sobre temas como coeducación, micro machismos, prevención de la violencia de género, etc. me confió la tarea de montar este curso, sólo con nombres de mujeres. Intenté ser ambiciosa y logré hacer una recopilación de cien nombres de mujeres desde la antigüedad hasta la actualidad. Y ahora siento no haber incluido a Montse Minobis. Por supuesto, lo haré en una ampliación próxima.

Durante el tiempo de mi investigación también desapareció la luchadora por los derechos civiles y última superviviente del campo de concentración nazi de Ravensbrück, Neus Català i Pallejà. Esta gran mujer, que si figura en la genealogía, fue obligada a trabajar en la industria armamentística nazi. Allí formó parte del llamado Comando de las gandulas, un grupo de mujeres que boicoteaban la elaboración de las armas que se fabricaban en Holleischen, una fábrica que dependía del campo de concentración de Flossenbürg. Gracias al sabotaje, muchas mujeres forzadas a trabajar en aquella fábrica inutilizaron unos diez millones de cartuchos y estropearon numerosas máquinas de fabricación de armamento.

Puedo afirmar que gracias al empeño indirecto de mi amiga y escritora Rosa Roig Celda, he descubierto a Isabel de Villena que me pareció una erudita y feminista precoz y me preparo con reverencia para leerla.

Y tantas otras mujeres silenciadas por siglos de patriarcado que nos dejan huérfanas de referencias históricas a las mujeres y las niñas de todo el mundo.

Siglos de incultura y silencios que, salvo honradas excepciones, nos han mostrado mujeres de clases nobles y poderosas que ocultaban a mujeres campesinas o trabajadoras, o investigadoras, o artistas o aventureras, que poco a poco y como forma de reparación a la falta de memoria histórica de las mujeres, van apareciendo de la manos de, mayoritariamente, otras mujeres.

Seguro que el mundo sería diferente y, seguramente peor, sin la aportación silenciosa y continuada de las mujeres. Sin las sufragistas, seguramente el derecho al voto femenino hubiese llegado mucho más tarde, por ejemplo.

Sin una Rosa Parker que inició el movimiento por los derechos de la comunidad afroamericana en los Estados Unidos de América, quizás hoy sus derechos serían peores. Sin embargo, quien pasa por ser el precursor y gran luchador por estos derechos fue Martin Luther King. Más

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Alicia Murillo Ruiz

Alicia Murillo Ruiz