Modernidades y falacias

Hace algo más de un año y en un artículo llamado “Tradiciones y patriarcado: Otra alianza que perjudica seriamente la igualdad entre mujeres y hombres”, ya comentaba cómo el patriarcado se sirve de muchas herramientas para perpetuarse y cómo las tradiciones son una de esas herramientas.

Cuando se exigen cambios para construir sociedades más igualitarias y más equitativas entre mujeres y hombres, de inmediato aparecen las fauces patriarcales con sus herramientas y mil caras para desmontar los argumentos para esos cambios.

Se apuesta por la modernización y la investigación en las diferentes disciplinas académicas, en las industrias, en las administraciones, en todos los órdenes de la vida para (supuestamente) mejorar la calidad de vida de la ciudadanía. Pero cuando se trata de mejorar la vida de las mujeres y las niñas específicamente, para que estas sean menos desiguales, parece que entra una ceguera colectiva y  se abre la etapa de los “peros”, de los “siempre ha sido así”, “no lo hemos inventado ahora”, “eso conlleva estrechez de miras”, “a los hombres también nos pasa”, “es la puerta a un nuevo puritanismo sexual”, y así un largo etc. y esta semana estoy atenta a dos casos concretos.

Las consecuencias del movimiento mundial #MeToo en contra del acoso sexual que vivimos las mujeres al parecer no han gustado nada a Catherine Deneuve y un grupo más de mujeres francesas que hablan de “odio hacia los hombres y la sexualidad”. También advierten el regreso de una “moral victoriana” oculta bajo “esta fiebre por enviar a los cerdos al matadero”, que no beneficiaría la emancipación de las mujeres, sino que estaría al servicio “de los intereses de los enemigos de la libertad sexual, como los extremistas religiosos”.

A ver, por partes.

La justificación a algunos tipos de abusos que se ejercen contra las mujeres y las niñas de forma cotidiana, es directamente la asunción de la desigualdad entre mujeres y hombres y, por tanto, convertirse en una voz y en una herramienta del patriarcado que precisamente pretende mantener el orden asimétrico en esas relaciones para mantener el orden dominación-sumisión. La libertad sexual lo es realmente cuando dos personas desean por igual mantener cualquier tipo de relación desde una caricia hasta el propio acto sexual en sus múltiples formas y variantes.

Al menos para mí, la libertad sexual no pasa porque un hombre me diga que si no estoy con él soy una estrecha o una puritana. E incluso a una mujer que actuara así, tampoco se lo permitiría. Mi libertad sexual no nace de los deseos de otras personas, nace de mi deseo. No necesito que nadie me dé permiso para ser libre en cualquier ámbito.

El manifiesto de estas mujeres defiende a capa y espada los tradicionales roles femenino y masculino, sin apostar ni un ápice por cambiar nada. Patriarcado en estado puro. De nuevo la tradición pasa por la defensa de las normas marcadas por la parte dominante de esta situación. De nuevo quienes cuestionan este orden son las “marcadas” como diferentes por atreverse a cuestionarlo. Más

Anuncios

Yo sí te creo!

            Esta semana ha quedado visto para sentencia el juicio contra los cinco malnacidos que violaron a una joven en Pamplona en las fiestas de los sanfermines del 2016.

Como hemos visto, los abogados de la defensa han utilizado todo tipo de estratagemas para desviar la atención mediática de sus clientes y hacerla recaer sobre la víctima, cuestionando como siempre, su verdad. En este caso la cuestión iba sobre el consentimiento o no a esas relaciones sexuales y sobre si hubo o no intimidación.

He de reconocer que leyendo algunas informaciones sobre esta estrategia me he planteado hasta qué punto está instalada en nuestro espacio simbólico colectivo la idea de que en el espacio público quien tiene la última palabra son siempre ellos.

Me parece muy cuestionable la deontología profesional de estos letrados al utilizar los argumentos que han utilizado, pero ellos sabrán los motivos. Lo que tengo muy claro es que la víctima, que ellos revictimizaron en el juicio, no creo que les pueda perdonar. Yo no podría hacerlo.

Pero sobre lo que hoy quería reflexionar es sobre la responsabilidad que tiene ahora el tribunal que ha de dictar la sentencia. Y lo digo en varios sentidos.

Si absuelve a los violadores de la manada, a esos malnacidos cretinos, estará dando carta de naturaleza a quienes entienden que violar a mujeres y niñas es algo implícito a la condición de hombre y que va mucho más allá del deseo sexual. Se trata de la máxima expresión del sometimiento de las mujeres a manos de cualquier hombre. Es una peligrosa manera de entender la masculinidad y, por ello habrá que analizar con lupa esa sentencia y no sólo en los términos jurídicos, sino también en términos sociológicos y, por supuesto, con las gafas moradas puestas.

Además si se cuestiona la verdad de la víctima, el tribunal seguirá aplicando la máxima de la falta de equidad a la hora de creer a mujeres y hombres por igual. O sea que dará por buenos los mitos existentes sobre las verdades de voces de las mujeres. Y esas verdades siempre son cuestionadas porque el patriarcado así lo ha impuesto.

Si estos dos argumentos no son ya de por sí delicados, queda también el del impacto social, puesto que al ser un juicio tan mediático se han puesto en evidencia temas como lo que puede o no ser el consentimiento de las relaciones o lo que puede o no ser intimidación.

¿Se imaginan ustedes una situación inversa? Que sean cinco mujeres jóvenes y vigorosas las que hubieran acorralado a un joven solo en un portal y le hubiesen obligado a realizar algunos actos a los que él no dice no porque se siente intimidado, pero queda hecho una piltrafa cuando ellas, ya satisfechas de su felonía, desaparecen.

¿A que cuesta de imaginar?. Y cuesta de imaginar porque, pese a todos los avances conseguidos en materia de igualdad, el patriarcado sigue manifestando todo su poder en todos los ámbitos. Y el de los excesos en la calle es uno de ellos.

El sentido de la posesión, el de invencibilidad, el de “me apetece, lo tomo” sin mesura, etc. son algunas características de este tipo de malnacidos que abusan de todo. Ni imaginarme quiero al miembro de la manada que es guardia civil y que tenga que acudir a defender a una mujer que haya sido agredida por su pareja. En qué situación puede quedar esa señora… Más

¿Aprender a pensar? Así no

tere-gijon            Con el año recién estrenado aparecen en el mercado todo tipo de productos para coleccionar. Entre esos productos están los fascículos de todo tipo para “seguir aprendiendo”.

Bueno, pues por lo visto y según la selección hecha por una editorial (no la voy a nombrar porque no me da la gana!) , solo se puede “aprender a pensar” (así se llama el coleccionable) con pensadores hombres.

En la colección que han sacado a la venta y por la información que publicitan en los medios de comunicación y en su página web no existe ni una sola mujer. Por lo visto con las mujeres no se puede aprender a pensar y por tanto las siguen ocultando.

En la historia de la humanidad han existido mujeres pensadoras y filósofas y que se las oculte no deja de ser, desde mi punto de vista, una estrategia patriarcal para seguir manteniendo el patriarcado con sus pilares perfectamente cimentados sobre el pensamiento masculino que, como sabemos, justifica siempre, esa estrategia.

Mujeres pensadoras como Olympe de Gouges, Hipatia de Alejandría, Hildegard von Bingen, Aspasia de Mileto, Isabel de Villena, Teresa de Ávila, Mary Wollstenecraft, Concepción Arenal, Simone de Beuvoir, Leonore Kühn, Helene von Druskowitz, María Zambrano, Juana Inés de la Cruz, Celia Amorós, Amelia Valcárcel, Ana de Miguel, Alicia Miyares, Alicia Puleo, Judith Butler, Victoria Camps, María Montessori, Nancy Fraser, Adela Cortina, Luisa Posada y tantas otras que han contribuido a que entendamos el complicado mundo en el que vivimos, no merecen, al parecer ni una sola palabra. Claro, ahora que alguien me diga que la selección no ha estado interesada.

O como me dijo hace años un tipo de cuyo nombre prefiero no acordarme cuando le plantee la necesidad de rescatar de la historia local nombres de mujeres para darlas a conocer, se atrevió a decirme que la historia de los pueblos era una historia escrita por y para familias y que por tanto las mujeres siempre tenían un papel invisible. Y ni se inmutó. Claro mi demanda nunca fue atendida.

Pero vamos con otro ejemplo vivo actualmente sobre otro coleccionable con el que se pretende que aprendamos. Es de la misma editorial y se llama “Genios de las matemáticas”. Y el patrón masculino se repite. ¿Casualidad? No lo creo. Vuelven a ocultar nombres de mujeres matemáticas como ya hicieron con las filósofas. Y haberlas, haylas, por supuesto. Vaya por delante otra (corta) lista de mujeres matemáticas: Ada Lovelace, Emmy Noether, María Gaetana Agnesi, Hipatia de Alejandría, Marie-Sophie Germain, Grace Murray Hopper, Marjorie Lee Browne, Mary Lucy Cartwrigth, Nina Bari, Julia Robinson, Maryam Mirzajani, Vera T. Sos, Victoria Hart, Mary Ellen Rudin, Rózsa Péter, Sofía Yanóvskaya, Etta Zuber Falconer, Cecilia Krieger, Olga Gil Medrano y tantas otras.

Y vuelvo a plantearme la pregunta ¿Acaso para esta editorial cuyo nombre no voy a dar y para tantas otras, las mujeres no hemos estado en la historia? Pues al parecer no, no hemos estado.

Se empeñan en reproducir únicamente los saberes masculinos para reforzar su genealogía de sabiduría ocultando expresamente los conocimientos aportados por las mujeres. Insisto en que se trata de una estrategia patriarcal claramente definida con el objetivo de mantener ocultos los aportes científicos hechos por las mujeres.

De ese modo no es de extrañar que en los libros de texto que utilizan nuestros escolares no aparezcan nombres de mujeres en las diferentes disciplinas científicas. Y, de ese modo se mantiene ese saber oculto a los ojos de quienes vienen detrás y, por tanto, se sigue reforzando el pensamiento de que las mujeres no hemos estado en el planos científico y, como consecuencia, no hemos aportado nada. Como vemos, pura falacia. Más

Ante un 25 de noviembre

tere-gijon            En menos de una semana, el próximo viernes día 25, conmemoraremos el Día Internacional contra las Violencias de Género. Como cada año instituciones y asociaciones, organizarán actos de todo tipo para realizar un trabajo de sensibilización y prevención de las violencia machistas.

Estas actividades son absolutamente necesarias para concienciar socialmente de lo que está ocurriendo y deberían celebrarse durante todo el año y no sólo concentrarse en estas semanas. Pero mejor así que de ninguna manera.

Cada año, afortunadamente, se suman nuevas y acertadas iniciativas para sensibilizar contra este fenómeno que nos maltrata y asesina a las mujeres, por el simple hecho de serlo.

Entre esas nuevas iniciativas este año podemos encontrar la de Caixa Ontinyent que ha convocado un concurso de hastags y que está abierto a la participación hasta mañana a medianoche. Se pueden consultar las bases y los premios a su espacio de Facebook. Utilizarán el que resulte elegido en sus redes sociales en la campaña que llevarán a cabo alrededor del 25 de noviembre. No está nada mal si tenemos en cuenta que es la primera entidad financiera que se implica en un tema tan sangrante como éste. Y desde aquí quiero hacerles llegar mi felicitación sincera por haber dado este paso, porque con iniciativas como estas nos demuestran que, al menos en esa entidad, el negocio, no siempre es lo primero.

Esperemos que hayan abierto la puerta y que el próximo año sean más las entidades financieras que se suman de una forma efectiva a la lucha contra todas las violencias que sufrimos las mujeres y las niñas.

Este tipo de iniciativas, aparte de sensibilizar y condenar, dan visibilidad a algo que en demasiados casos permanece oculto tras las paredes de algunas habitaciones.

Y es que hemos de recordar que las mujeres asesinadas son la punta del iceberg de lo que en realidad ocurre cada día. Son muchas, muchísimas más las que siguen atrapadas en su particular cárcel de las violencias de todo tipo que sufren cotidianamente. Ellas, al igual que las asesinadas, en demasiados casos han llegado a perder la voz por su propia situación.

Las supervivientes, las que todavía no han sido asesinadas, son también víctimas y necesitan todo el apoyo posible para salir de ese infierno y recuperarse. Pero se las anima a denunciar y cuando por fin lo hacen, pueden llegar a entrar en una espiral de otro tipo de violencia: la institucional.

Más

La omisión y los silencios también son violencia machista

tere-gijon            La violencia de género o machista estructural es, como su nombre indica, inherente a las estructuras, sobre todo económicas, existentes en el mundo. Aparece como consecuencia del vigente sistema androcéntrico que sigue guiando la vida de la propia humanidad.

Es una violencia machista bastante invisible para los ojos no habituados a su detección, pero está ahí y repercute directamente sobre la vida de mujeres y niñas de todo el mundo.

Según definición del Consejo de Europa, la violencia estructural Es un tipo de violencia de género va íntimamente ligado a las estructuras de poder en todos los sentidos puesto que generan, reproducen y legitiman desigualdades.[1]

Cómo podemos comprobar las decisiones u omisiones que se toman en despachos institucionales cercanos o lejanos afectan de manera directa sobre las vidas de las mujeres y niñas, ejerciendo sobre ellas un tipo de violencia más silencioso, pero no por ello menos dañino.

Esta mañana, como cada mañana, escuchaba en la radio la publicidad de la Dirección General de Tráfico para la prevención de accidentes en carretera. Desde hace muchos años se llevan dedicando muchos dineros públicos para la prevención de estas muertes. Y no solo en publicidad, también en mejoras de carreteras, en investigación, etc.

La verdad es que me parece estupendo que se dediquen esos fondos públicos a prevenir las muertes de personas producidas de una forma tan estúpida e inútil como lo son las muertes por accidentes de tráfico. En este sentido, y más allá de algún contenido en las campañas publicitarias, no he detectado a lo largo de los años demasiadas discrepancias entre los partidos políticos para mantener esta actitud preventiva.

Pero cuando hablamos de la muerte de mujeres y niñas mayoritariamente a manos de machistas asesinos, la cuestión ya cambia. Aunque las muertes sean igual de estúpidas e inútiles. Pero de entrada y al parecer, no es lo mismo.

La vida de las personas, de todas las personas, es el mayor bien que tenemos y debe ser protegida desde los poderes públicos. En ese sentido las decisiones que se tomen para que ese derecho sea real me parecerán siempre acertadas.

Pero sigo sin entender por qué cuando se trata de proteger específicamente la vida de las mujeres y las niñas, las decisiones que se toman son tan tibias e incluso inexistentes.

Los recortes producidos sobre los recursos destinados a prevenir violencias machistas, es violencia machista estructural, puesto que está perjudicando directamente a las víctimas reales y/o potenciales de ese tipo de violencias tan específicas que se ejercen sobre las mujeres por el simple hecho de ser mujeres.

El hecho del no desarrollo de forma correcta de la actual ley orgánica de medidas de protección contra la violencia de género, es otra forma de ejercer violencia de género estructural contra las mujeres y niñas, puesto que se les están negando derechos contemplados en una ley orgánica que el propio gobierno está dejando sin presupuesto para su desarrollo y ejecución.

La falta de entendimiento entre partidos para llegar a un gran pacto de estado en esta materia sangrante que sesga la vida física de demasiadas mujeres y criaturas cada año y que deja tantas secuelas físicas, emocionales y psicológicas en las víctimas supervivientes, es violencia de género estructural le pese a quien le pese, y escrito así, con todas y cada una de las letras.

Más

Hijos del patriarcado

Tere roig            Desde siempre, al menos que yo recuerde, los conceptos de sexo y poder han ido unidos. El patriarcado ha asociado la imagen de mujeres con cuerpos considerados bellos siempre al lado de hombres vencedores y con éxito. Y una de las mejores imágenes de lo que digo son las señoras que acompañan en los pódiums a los vencedores de las etapas de las carreras ciclistas o de las de motos y que además son rociadas sin permiso de bebidas destinadas a los vencedores. Sencillamente forma parte del espectáculo del premio y del premiado como si parte del premio se tratara.

Asistimos a esa “cosificación” de la imagen y del cuerpo de estas mujeres casi cada día y esa es una parte del éxito del patriarcado.

Esta semana asistimos con vergüenza a la difusión de un video de contenido sexual grabado por dos jugadores del Eibar quienes mantenían relaciones con una mujer que les decía que no la grabasen. Ellos hicieron caso omiso y el vídeo comenzó a circular por redes sociales ante lo cual ella les denunció. No sólo obviaron su NO a la grabación, sino que además lo difundieron y cuando ya se les había escapado de las manos, pidieron perdón al club y a la afición pero no a ella, a la afectada. De nuevo la cosificaron obviándola totalmente. Lo explica magníficamente bien Isabel Olmos en su artículo “Fútbol, vídeos y machismo“.

Alguna gente de la caverna del periodismo deportivo se atrevió incluso a afirmar que los jugadores en cuestión no debían pedir disculpas puesto que formaba parte de su vida privada. Y claro una se pregunta si la vida privada de la mujer a la que grabaron y que dice que no la graben tiene alguna importancia para estos periodistas impresentables, hijos del patriarcado que, de nuevo “olvidan” la voluntad de la mujer y la dejan como culpable de los males de estos dos cretinos por denunciarles.

Este es sólo un ejemplo, pero lo que más me irrita es sin duda la actitud de otro hijo predilecto del patriarcado y que pretende ser el presidente de los EE.EUU. Me refiero a Donald Trump a quien conocemos por ser misógino, xenófobo y por encarnar, al menos para mí, todos los defectos de la raza humana.

En un vídeo aparecido recientemente, pero grabado hace once años, este impresentable habla de las mujeres como objetos a los que puede hacer de todo por tener dinero. No voy a ser más explícita porque evidentemente el mamarracho en cuestión no merece ni un segundo más de mi tiempo ni de mi energía. Me parece absolutamente repugnante como hombre, pero a su vez encarna a la perfección todos los defectos del patriarcado, como buen hijo suyo que es. Y este pretende ser un modelo a seguir para gobernar el mundo….Deberemos plantearnos un exilio en otro mundo si este “ser” obtiene la victoria electoral el próximo noviembre.

Tratarnos a las mujeres como “objetos” a los que usar sin tener en cuenta nuestras voluntades o nuestros deseos es una de las peores caras del patriarcado que, al igualar el deseo sexual y el deseo de poder, enseña sus fauces y pervierte cualquier posibilidad de igualdad entre ambos géneros. Pero además niega cualquier posibilidad de otro tipo de deseo sexual que no sea el hereonormativo.

La cosificación y la hipersexualización de los cuerpos de las mujeres y cada día más de las niñas es, a mi juicio, una de las manifestaciones más crueles de la violencia machista estructural que no duda en reducirnos a objetos sin voluntad ni voz para manifestarla y que por tanto se puede “tomar” sin permiso y en cualquier momento. Más

26J: Pese a todo, hay que ir a votar

Tere roigJusto dentro de una semana será día de elecciones generales. Los grandes partidos políticos llevan meses midiéndose la lengua a ver quién la tiene más larga pero sin conseguir formar gobierno.

Dependiendo de los resultados que obtengan se verán obligados a pactar para poder formar gobierno y no tener que llegar a una tercera convocatoria que para nada sería deseable, sobre todo porque mantendría en funciones a Rajoy y su panda en el gobierno y ya sabemos cómo se las gastan esta gentuza.

Como pudimos comprobar en el debate televisado de esta pasada semana, a los cuatro candidatos machirulos les importan más bien poco o nada los temas relacionados con la igualdad entre mujeres y hombres. Y ante la pregunta de la única mujer del plató, la periodista Ana Blanco sólo dedicaron 26 segundos a hablar de la violencia machista. Y no todos, puesto que el PP y Ciudadanos no abrieron la boca. Sólo el PSOE e Unidos Podemos se manifestaron al respecto. Eso sí, tras la insistencia de Ana Blanco, la presentadora quiero recordarlo. Como también quiero recordar que fue otro machirulo presente en la sala, el periodista Pedro Piqueras quien de nuevo desvió el tema.

Quiero recordar, también, que la violencia machista ha asesinado a casi 900 mujeres desde 2003 y que en 2015 se registraron una media de 300 denuncias al día. Y que en lo que llevamos de 2016 y según cifras oficiales son ya 21 mujeres asesinadas y otras 17 que no constan como oficiales. Y al menos dos de ellas han sido asesinadas ya en campaña electoral. Y sólo dos candidatos dedicaron 26 segundos del debate que duró casi 140 minutos a hablar de este tema tan importante para la vida de tantas mujeres. Como vemos nuestras vidas siguen sin ser importantes para ellos.

Y aunque nos dan motivos más que sobrados para hacerles un zaska! y no ir a votar, no nos lo podemos permitir.

Y no nos lo podemos permitir, al menos desde mi punto de vista, por motivos bien variados. A saber:

El primero de ellos y fundamental para mí, es el respeto debido a quienes dieron su vida para que ahora nosotras podamos ejercer ese derecho civil inalienable. Respeto a la memoria histórica de mujeres y hombres que a lo largo de la historia lucharon y se dejaron jirones de piel e incluso la vida para que el próximo 26J podamos ejercer el sufragio universal con libertad y con la única coacción de los pesados mensajes de la campaña electoral. Este motivo es tanto activista como emocional. No puedo ni quiero olvidar a las mujeres sufragistas, ni a Clara Campoamor, ni a todas las mujeres y hombres anónimos que no pudieron votar durante la dictadura criminal de Franco pero que mantuvieron la llama de las luchas clandestinas para que hoy disfrutemos de una democracia imperfecta pero que nos permite hacer lo que en este momento estoy haciendo: expresarme con cierta libertad y poder ir a votar el próximo domingo.

Más

Anteriores Entradas antiguas

Tribuna Feminista

Tribuna Feminista

Alicia Murillo Ruiz

Alicia Murillo Ruiz

F&S

Femenina y singular: el blog de Mar